No hay segunda oportunidad de conseguir una primera buena impresión

Escrito por el abril 23, 2018 en Blog | 0 comentarios

No hay segunda oportunidad de conseguir una primera buena impresión

La fachada es una parte esencial del edificio en muchos aspectos. Es básica para aislar de la humedad y del frío pero también es la que da la imagen del edificio de cara al exterior. Hoy venimos a hablar de su importancia y de por qué debemos tenerla en cuenta. Hay incluso casos en los que su cuidado es obligatorio pero pasemos a tratar la materia de forma más específica…

Motivos para rehabilitar la fachada

Fuera de los motivos básicos como sería el correcto mantenimiento y la conservación del edificio, de la que hablaremos más abajo, existen diversos motivos que llevan a los propietarios a querer hacerlo:

1.     Para revalorizar el valor de la vivienda

Cuando alguien quiere vender su casa y el comprador acude a verla, lo primero que va a contemplar es la fachada del edificio y si esta está en mal estado, con la pintura desconchada o se ve descuidada… ¿qué es lo que va a pensar?

Para empezar, estará recibiendo una pésima impresión de la vivienda como primera impresión. Pero, además, empezará a hacer cuentas de todo lo que tendría que gastarse en caso de comprarla a causa de posibles reparaciones y eso hará que sea mucho más duro a la hora de regatear el precio, porque querrá descontarse lo que sabe que le tocará pagar más adelante.

2.     Para revalorizar el valor de un negocio sito en ella

Lo mismo pasa cuando se tiene un negocio o un despacho en un edificio y este no tiene una fachada cuidada y con un buen aspecto. El cliente llegará, recibirá como primera impresión un lugar descuidado y de poca calidad, que se transmitirá a la calidad de tu producto o servicio. Lamentablemente hoy en día la imagen juega un papel muy importante y esto será con lo que se quede en primer lugar. Borrar esa mala impresión costará un trabajo que se podría haber ahorrado fácilmente.

Por eso, rehabilitar la fachada es algo que conviene tanto a los propietarios, que verán cómo su apartamento gana valor y además es mucho más fácil de vender, como a quienes pueden tener negocios en el edificio, que deben de exigir al propietario que mantenga este en las mejores condiciones.

 

fachadas

Cómo se debe poner en marcha la rehabilitación de la fachada

 

La decisión de rehabilitar una fachada se lleva a cabo por parte de la comunidad de propietarios del edificio – o por parte del dueño si pertenece a una sola persona – se debe votar en asamblea y la mayoría necesaria dependerá de si se trata de una obra de conservación o, por el contrario, se trata de la mejora de la fachada más allá de su conservación.

En el primero de los casos, es decir, cuando se trata de una obra necesaria para coservar la fachada en perfecto estado, la ley dice que se debe llevar a cabo de forma obligatoria pero lo normal suele ser que se apruebe por mayoría en segunda convocatoria.

En el caso de obras de mejora, o lo que es lo mismo, no necesarias, se aprobarán por mayoría de tres quintos del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación.

Para llevarla a cabo, hay que contactar con una empresa experta en rehabilitación de fachadas para que ofrezcan un presupuesto.

Antes de dar un precio la empresa tiene que llevar a cabo un estudio en el que indique el estado en el que está la fachada, las reparaciones que habría que hacer y el acabado o posibles acabados que se le podrían dar. No es lo mismo pintar una fachada que rehabilitarla, ya que esto último implica llevar a cabo trabajos de reparación. Por ejemplo: arreglar grietas, aislar la fachada, reparar bajadas del agua o colocar recubrimientos.

Qué permisos necesito para rehabilitar la fachada

 

Para cualquier obra se necesitan ciertos permisos municipales. Si quieres conocer todos los permisos que necesitarás para ello, visita nuestro artículo “¿Qué permisos necesito para rehabilitar una fachada?

Obras de conservación del edificio vs Obras de mejora

Según el artículo 9 de la ley de Propiedad Horizontal una de las obligaciones del propietario es esta, la de mantener en perfecto estado tanto sus propias instalaciones como las comunes del edificio. Pero, ¿de qué se trata cuando hablamos de “obras de conservación del edificio”? ¿Qué actividades estarían incluidas en la obra y cuáles no?

Si vamos al artículo siguiente de la misma ley, resumiendo su contenido, serían obras necesarias las siguientes:

1- Las que sean requeridas para cumplir las necesidades básicas de seguridad, habitabilidad y accesibilidad, es decir, cualquier desperfecto que pudiese ser peligroso, se debe llevar a cabo.

2- Las que garanticen la accesibilidad universal o las que pidan los inquilinos en caso de haberlos con movilidad reducida, mayores de 70 años

3- Y en general todo aquello a lo que obliguen las propias leyes

En cualquier otro caso estaríamos hablando de obras de mejora, no obligatorias y para las cuales se necesitará la aprobación de las tres quintas partes de los propietarios.

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